Barcelona es una ciudad de costa, con un clima templado, que permite acudir a la playa incluso en los meses de invierno. Esto es negativo para los tratamientos de depilación láser, ya que deben llevarse a cabo siempre y cuando los pacientes no hayan estado expuestos al sol durante al menos un mes antes de depilarse.
Si queremos iniciar un tratamiento de depilación láser en Barcelona, debemos protegernos la piel de las radiaciones solares de forma constante. Para ello, es necesario evitar las exposiciones prolongadas en la playa o en la montaña y protegerse con cremas solares. Es imprescindible que la melanina de nuestra dermis se encuentre inactiva a la hora de utilizar el láser, para prevenir las quemaduras en la piel.



